La Kölsch

Historia de la cerveza Kölsch

La ciudad de Colonia se encuentra a la vera del Rin, en el oeste de Alemania y en 1603 decidió renunciar a los métodos de elaboración de la cerveza lager que estaban de moda en el país en ese momento, en lugar aprobaron una ley que indicaba que sólo las cervezas tipo ale debían ser elaboradas, o sea de alta fermentación, entre 15-20 °C
¿Por qué se conserva este estilo de elaboración de la cerveza “viejo”? Nadie está exactamente seguro. Podría haber sido que sin refrigeración la ciudad no tiene el clima adecuado para ajustar la temperatura de fermentación suficientemente bien como para elaborar cerveza lager.
Quizás fue simplemente una necesidad de ser diferente. Cualquiera que sea la razón, permitió que algunos estilos de cervezas alemanas sobrevivieran en los tiempos modernos. La Kölsch encuentra su origen en estas cervezas.

El nombre fue utilizado por primera vez por el Sünner Brewery, una de más de cuarenta fábricas de cerveza en Colonia antes de la Segunda Guerra Mundial.
En 1986 veinticuatro cervecerías de la ciudad se reunieron para garantizar que la Kölsch permaneciera de acuerdo a los cánones de Colonia. Esta asociación, llamada la Kölsch Konvention, aseguró que el nombre Kölsch sólo se podía utilizar para describir una cerveza fabricada en Colonia.

Estilo Kölsch

Kölsch es una denominación de origen protegida por la Kölsch Konvention y las normas señalan que una Kölsch siempre sería: de color pálido, filtrada, de alta fermentación, elaborada entre los 11 y 14 grados y que se sirve en un vaso Stange.

Vaso Stange

Aroma: El aroma a malta Pils es entre bajo e inexistente. A veces se puede percibir un agradable y sutil aroma de fruta, procedente de la fermentación de la manzana, la pera o la cerveza. También se pueden dar niveles bajos de aroma de lúpulo noble. Algunas levaduras, además, pueden otorgarle a la cerveza Kölsch un carácter un tanto vinoso o sulfuroso.
Apariencia: El color puede diferir entre dorado muy pálido y dorado suave. Las versiones auténticas Kölsch se filtran para conseguir una gran claridad. En cuanto a la capa de espuma, es tan delicada que puede no persistir.
Sabor: Son cervezas suaves y redondas en boca, que comprenden un delicado sabor de malta, una casi imperceptible dulzura afrutada (procedente de la fermentación) y un amargor entre bajo y medio, con una delicada sequedad y ligeramente picante al final (pero sin aspereza en el retrogusto).
El sabor a lúpulo noble es variable; su intensidad puede ser entre baja y moderadamente alta.

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